El terapéuta sistémico Bert
Hellinger descubrió una manera particular
de explorar la conciencia familiar a través de una dinámica
de grupo. Así, los miembros de una familia pueden identificar
rápidamente los asuntos ocultos que les generan conflictos.
Las Constelaciones Familiares son terapias que ayudan a enfocar
la situación y a encontrar inmediatamente la solución.
Toda persona que quiera hacer consciente la psiquis de su propia
familia, la cual gobierna las conductas que asumen sus miembros,
puede hacerlo a través de las Constelaciones Familiares.
Con la participación de 12 y hasta 350 personas, que
no se conocen entre sí, sentadas en semicírculos
concéntricos en una sala grande, se hace una Constelación
Familiar. Pueden asistir en calidad de observadores, y actuar
como representantes de los miembros de una familia o como clientes
directos para configurar la constelación de su propia
familia.
Quien desea explorar la dinámica oculta en su familia
tan solo tiene que formular, de manera breve, una pregunta acerca
de lo que desea averiguar. Por ejemplo: "Por qué
no logro encontrar una pareja estable en mi vida?". Basta
con que la persona mencione unos pocos hechos que han sucedido
en la familia: muertes, accidentes, matrimonios anteriores,
etc., y con esos datos, el terapeuta conforma una constelación
que pretende descubrir las implicaciones familiares a su dificultad.
Un proceso anónimo
Las Constelaciones Familiares son sesiones de grupo en las
que el participante que desee trabajar algún tema conflictivo
de su sistema familiar, selecciona entre las personas del grupo
presente -desconocidas para él y su familia- "representantes"
que ocupen el lugar de los miembros de su familia. Los configura
(exteriorizando la imagen internalista que tiene de su familia)
y los coloca en el lugar que cree corresponde, según
la relación de cercanía o distante que existe
entre ellos.
Esas personas, dirigidas por una fuerza interna común,
a través de la analogía y de la asociación,
asumen actitudes similares a quienes representan. Configuran
vivencias y expresiones físicas semejantes al cuadro
familiar real. Por una razón que actúa más
allá de lo racional, cuando los representantes son situados
en la constelación, experimentan en sus cuerpos sensaciones
y sentimientos que reflejan, de alguna manera, las emociones
de las personas que interpretan. (Hay una explicación
científica para esto en la “Teoria de los Campos
Morfogeneticos” del biólogo ingles, Ruprecht Sheldrake.-En
Alemania, el Dr Albrecht Mahr lo llama “wissende Felder”
(”campos conocedores/campos con memoria”)
Es sorprendente cómo exteriorizan natural y espontáneamente
sentimientos tan semejantes a los reales. Así testifican
quienes han asistido a sus propias constelaciones. Las evidencias
que surgen durante la constelación son tan convincentes,
que los asistentes rápidamente entienden que la experiencia
realmente es para tomar en serio. Con frecuencia, fluyen de
forma simple y natural lágrimas o expresiones de amor,
con emociones tan legítimas como las de los miembros
de la familia representada. Mediante esta dinámica particular,
los participantes revelan una muestra de lo que está
sucediendo al interior de la familia del consultante, la cual
en todo el proceso permanece anónima.
Con la utilización de frases curativas y ritos de lenguaje
corporal, el terapeuta orienta la dinámica y enfoca la
solución. Muestra cómo, con amor, es posible sanar
lo que se ha dañado. Crea una conciencia de aceptación
de la realidad, de equilibrio y de compensación.
¿Por qué se llaman Constelaciones
Familiares?
En su origen aleman, se llama “familien-aufstellung”
y consta de dos palabras: Auf-stellung que significa:“Poner
en el lugar”,“Poner en su orden”, “ubicar”,
y Familien que significa familias. La palabra aufstellung traducida
a la lengua castellana significa "Constelaciones",
sinembargo esta palabra ha sido mal asociada con la astrología
y ha creado una percepción que ésta técnica
terapéutica tiene que ver con dicha ciencia.
Estos talleres son dirigidos por terapeutas, sicólogos
o siquiatras preparados para conducirlos. Son considerados como
una técnica breve y profunda para solucionar conflictos.
Es una "sicoterapia rápida", tal y como la
define Olga Susana Otero, sicóloga y terapeuta colombiana.
TESTIMONIO
- Un hijo que ocupa el lugar del padre
A la separación de sus padres Álvaro ocupo el
lugar de su padre y lo reemplazo en sus funciones. ¿Por
qué no puedo tener una pareja estable?, se pregunta.
"Siempre he tenido la sensación de que no existe
la pareja apropiada para mí. Me casé dos veces
y me separé, he estado enamorado en varias oportunidades
y de repente conozco a otra mujer y dejo la anterior".
"Miremos qué pasó", dice la terapeuta
y lo invita a configurar la constelación de su familia.
En el cuadro aparece la madre y la hermana. Álvaro se
ubica en el lugar que debería ocupar el padre. "Ese
no es tu lugar", le dice la terapeuta. "El lugar de
un hijo no está remplazando al padre o a la madre en
separaciones o ausencias por cualquier razón. La solución
a tu problema es que ocupes tu lugar".
La terapeuta mueve el cuerpo del representante de Álvaro
al lugar que le corresponde, al lado de su padre y no en vez
de éste. Cuando un hijo ocupa este lugar, no puede hacer
pareja propia. Es como si estuviera haciendo pareja ajena todo
el tiempo.
Álvaro comenta, "es cierto, mis parejas siempre
se quejan de lo mismo, dicen que yo no les doy la importancia
que se merecen. Que antes de comentar mis preocupaciones ya
las sabe mi mamá, y aquellas decisiones trascendentales
las tomo con mi mamá y mi hermana, y no con ellas".
La terapeuta explica: "estar eternamente enamorado es
una forma de ser leal al papel de hombre de la casa, de padre.
Y, es de esta manera como Álvaro conformó su espacio
de pareja y de familia, dentro de su familia de origen. No hay,
entonces, lugar para una esposa ni para una familia nueva.
Se logra en tanto Álvaro conoce y toma su realidad.
Al colocarse en el lugar que le corresponde, el de hijo, acepta
dejar el de padre. Se hace evidente el vacío del padre;
la madre se siente sola, pero aliviada; la hermana advierte
que ya tiene hermano, y sus sentimientos de miedo y de distanciamiento
se convierten en cercanía. Álvaro se nota libre
y liviano. Con el cambio se produce un equilibrio sano en la
familia. Acepta el vacío, lo que permite el duelo por
la ausencia real del padre y el esposo.
Cada persona tiene la fuerza para su problema y su solución.
Álvaro ahora puede tomar su realidad y llevarla hacia
un resultado satisfactorio, a través del desprendimiento
y de la liberación interior. Despues de la experiencia
con las Constelaciones Familiares una nueva imagen sustituye
a la anterior y una fuerza interna va gestando la claridad en
su conciencia.
Sin hacer nada, las cosas comienzan a ser distintas para él.
Toda buena descripción de un problema contiene su solución.
Y ésta comienza en el momento en que se descubre la fase
nociva de la situación.